¿Es ‘American Horror Story’ una alegoría de los Círculos del Infierno?

¿Es ‘American Horror Story’ una alegoría de los Círculos del Infierno?
Recientemente Ryan Murphy confirmó algo que estuvo negando durante casi cuatro años: todas las temporadas de ‘American Horror Story‘ están conectadas entre sí.
Aunque Murphy confirmó este hecho ya estrenada la cuarta temporada de la serie, ya sospechábamos que algo así podría suceder desde que se acabó ‘Murder House‘ y, efectivamente, lo comprobamos cuando empezaron a salir a la luz fotos de Naomi Grossman caracterizada nuevamente como la carismática Pepper en el set de rodaje de ‘Freak Show‘. Grossman se convierte así en la primera actriz que da vida al mismo personaje en dos temporadas distintas, siguiéndole de cerca Lily Rabe, quien también se volverá a meter en el hábito de la hermana Mary Eunice de ‘Asylum‘ en la recta final de ‘Freak Show‘. Dejándonos caer con todos estos datos que la cuarta temporada es una especie de precuela de la segunda.
Pero sin tener en cuenta las posibles conexiones entre personajes a modo precuela/secuela -que sería lo más lógico-, existe en tumblr e internet una teoría muy interesante que le da sentido a que cada temporada sea una historia diferente con personajes completamente distintos pero utilizando a casi todo el elenco principal. Así que mantener a Jessica Lange y compañía temporada tras temporada no es solo un mero capricho por parte de Murphy y Falchuk, ni una forma original de contar la serie.
Todo esto unido a los temas principales que son recurrentes en las cuatro temporadas emitidas hasta ahora: el pecado, el poder, la traición, el terror… hacen que también se acaben conectando todas las historias. 
Pero, ¿cuál es la explicación ante toda esta aparente conexión? Si comparamos ‘American Horror Story‘ con la obra de Dante titulada ‘Inferno todo el mundo creado por Murphy cobra un nuevo e interesante sentido. De hecho, si lo examinamos más a fondo, AHS‘ podría ser nuestro propio infierno personal.

Para los que no estáis familiarizados con ‘Inferno‘ -como la mayoría de nosotros- os explico un poco por encima en qué consiste: Esta obra de Dante fue escrita a principios del siglo XIV y es una tercera parte de un poema épico más grande conocido como ‘Divina Commedia‘. Inferno‘ cuenta el descenso de Dante (el protagonista) y Virgilio (su guía) a través de los nueve círculos del infierno, cada uno de ellos está centrado en un pecado en concreto  –limbo, lujuria, gula, avaricia, ira, herejía, violencia, fraude y traición– y, a mayor y más grave pecado, más se acercan Dante y Virgilio en su viaje al centro del infierno.
A medida que la trama avanza, las cosas se vuelven bastante desagradables ahí abajo, con todos los monstruos que van apareciendo, la condenación eterna y las condiciones del propio averno. En cada círculo, los pecadores están condenados a un destino equivalente al de sus crímenes, y Dante y Virgilio son testigos de todos ellos hasta que, finalmente, se encuentran cara a cara con el mismísimo Satanás antes de que su gira por el inframundo se completase y se aventuren fuera del Purgatorio.
Me imagino que ahora mismo os estaréis preguntando por qué os he echado este rollo y qué tiene que ver todo esto con ‘American Horror Story‘. Bien, a simple vista ambas obras no tienen nada en común más allá de algunas referencias temáticas, pero si las comparamos con más detalle, podemos examinar a ‘AHS‘ desde un punto de vista distinto que le da un nuevo y fascinante sentido a toda la serie: como una alegoría del infierno. 

Para hacer esto, tenemos que pensar en ‘American Horror Story‘ como una moderna interpretación del siglo XXI de los círculos del Infierno. En cada temporada tenemos a diversos personajes atrapados en diferentes historias de terror, de una forma muy parecida a cómo los círculos de Dante son físicamente distintos basados en un pecado en particular. Sin embargo, en la serie de FX, todos estos pecados son tratados de una forma más moderna y adaptados a la era contemporánea sin centrarse únicamente en uno durante cada temporada, si no en una mezcla de todos aunque, a veces, uno puede llegar a prevalecer por encima del resto. 
Así pues, si volvemos a recordar todas las temporadas a través de esta visión, en ‘Murder House‘ destaca la lujuria y la infidelidad por encima de los demás, en ‘Asylum‘ la violencia y el abuso de poder, en ‘Coven‘ la traición y en ‘Freak Show‘ la avaricia de, sobre todo, dos de sus personajes principales: Elsa (Jessican Lange) y Dandy (Finn Wittrock), entre muchos otros.
Para profundizar todavía más esta teoría, también podemos comprobar que, en cada temporada, los horrores mayoritariamente ocurren alrededor de un sitio en concreto: la Casa de los Asesinatos donde vive la familia Harmon; Briarcliff, la Institución Mental; la Academia Miss Robichaux; y el Freak Show de Elsa en las afueras de Júpiter. Además, casi siempre hay una valla que rodea todos estos lugares, lo que crea una barrera física (y psicológica en el caso de ‘Asylum‘) que los separa del mundo exterior. De tal forma que, cada temporada, ocupa un espacio físico concreto de una forma muy parecida a los círculos de infierno de Dante.
En ‘Inferno‘, la mayoría de los círculos tienen un “guardián”/villano al que se deben de enfrentar para poder entrar, en la obra suelen ser criaturas mitológicas, pero en ‘American Horror Story‘ podemos distinguir a Rubber Man en la primera temporada, Bloody Face en la segunda, el Minotauro en la tercera y Twisty en la cuarta. Coincidiendo el minotauro de ‘Coven‘ con esta teoría, ya que la creación de Madame LaLaurie (Kathy Bates) actúa, literalmente, como la figura que arrastra a los demás hacia su propio infierno, así hizo tanto con ella como con Marie Laveau (Angela Bassett).
Como ya he mencionado antes, la decisión de volver a contratar a casi todos los actores principales en cada temporada para dar vida a distintos personajes se puede interpretar como una decisión alegórica. Así pues, el casting podría reforzar la idea de que hay algunas personas que no están predestinadas para ir al infierno, pero que son capaces de cometer alguno o todos los pecados por su propia y libre voluntad, o, en algunos casos, por coacción o necesidad. O que cada actor puede representar a una sola alma que ha sido condenada a ser castigada continuamente por sus pecados dentro de todos los círculos de infierno, similar a la idea de reencarnarse varias veces tras varios episodios de muy mal karma. 
Asimismo, el infierno de Dante está reservado específicamente para las almas que tratan de justificar sus pecados, o se niegan a arrepentirse. Del mismo modo, en ‘American Horror Story‘, el arrepentimiento es algo que muy rara vez suele ocurrir, siendo un tema muchísimo menos importante comparado con la maldad y el poder en las cuatro temporadas emitidas hasta la fecha. Por lo tanto, todos los personajes también podrían ser interpretados en conjunto como una representación de todos los pecadores, demostrando que hay más de una manera de asegurar tu condenación eterna y que no hay únicamente una versión de lo que la condenación eterna podría ser.
Esto es solo una teoría que circula por Tumblr (aparentemente ideada por Red Henry), porque puede haber innumerables formas de interpretar a los personajes y las tramas de cada historia de ‘AHS‘. O puede que el universo presentado por Murphy y Falchuk sea mucho más simple de lo que parezca y que, en efecto, todo sea una precuela/secuela como teorizamos al principio. O mismamente que no haya nada que teorizar, que simplemente es todo tal cual nos lo han contado sin teorías de fondo ni nada. No lo sabemos.
Pero si esta teoría llega a ser cierta, aparte de que me quitaría el sombrero ante los creadores de la serie, hay algo mucho más interesante: nosotros, la audiencia, somos Dante, siendo los testigos de cada círculo, los guionistas nuestro Virgil guiándonos con cuidado a través de todos ellos.
Porque, al fin y al cabo, como cualquier espectador de ‘American Horror Story‘ dará fe, anhelamos aquello que tememos.


Rubén, @houjack

1 comment

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  • https://www.blogger.com/profile/12107277728200855144 Capitán Valverde

    Infierno si que es que pudiendo hacer algo como Asylum hayamos tenido que aguantar Coven. O que teniendo un show musical como Glee, Ryan Murphy nos de la chapa con cancioncitas en Freak Show sin que sus tramas vayan a ninguna parte.

    Los siete pecados capitales están en la serie, pero son los del propio Ryan Murphy.

    – Pereza: Pudiendo hacer una trama intricada y atrayente, pasa del tema y deja todo en manos del carisma de los actores.
    – Lujuria: Cada actor potente que puede poner un episodio en pantalla luciendo jeto, que lo haga para su disfrute personal.
    – Envidia: Desea el reconocimiento de otros grandes nombres televisivos como Vince Gilligan, Matthew Weiner y David Simon y por eso se mete a dirigir Open en HBO sin tener ni idea de cómo dirigir en general.
    – Avaricia: No le vale con tener a un núcleo de buenos actores en pantalla, no, quiere acumular caras célebres aunque luego les de personajes de mierda como a Kathy Bates, Michael Chiklis o Angela Bassett.
    – Soberbia: Encima se cree el puto amo dándose el gusto de codearse por ahí hablando de lo que ha aportado a la televisión. Su ego solo es superado por el de Jessica Lange.
    – Ira: Más que la ejercida, la provocada en los fans tanto de Glee como de AHS al ver cómo ambas pierden su esencia.
    – Gula: Digo yo que algún bollycao se zampará entre rodaje y rodaje.

    Ta to pagao.