Midseason finale de ‘Grey’s Anatomy’: Final de infarto

Midseason finale de ‘Grey’s Anatomy’: Final de infarto

¿Habéis visto ya el midseason de ‘Greys Anatomy’?  Shonda nos deja al borde de un ataque con un cliffhanger brutal. Y encima, no vuelven hasta el 18 de enero…  ¿Lo comentamos juntos?

Tras el capítulo 300 que nos dejó momentos memorables, como Meredith (Ellen Pompeo) viendo a su madre en el quirófano por fin reconociendo su mérito, Shonda no nos da tregua y nos trae ya el midseason. Y la conocemos, vamos de sobre aviso, nos la va a liar, vamos a sufrir… Pero nos pilla por sorpresa igualmente.

Como os contamos la semana pasada, Meredith es la flamante ganadora del Harper Avery – recuerdos a Cristina (Sandra Oh), que en las mismas condiciones no lo ganó – y ahora es una leyenda en el hospital que no puede cometer errores. Mientras tanto, Deluca (Giacomo Gianniotti) y su ex, ahora interna, Sam (Jeanine Mason) se olvidan hasta de dormir…*Guiño, guiño*. Bailey (Chandra Wilson) le pide a Webber (James Pickens) que sea él el que dirija el nuevo Harper Avery que quieren montar con el dinero de Jackson (Jesse Williams), ¿ o era Aretha Franklin?

¡Sorpresa! Jo (Camilla Luddington) es la nueva jefa de residentes. ¡Ah!, no. Vale. Que todos los demás residentes de su quinta ya no están… Por cierto, ya que estamos, ¿qué os parece la nueva remesa de internos que nos ha traído Shonda?

Meredith escoge a Glasses (Jake Borelli) para lo que parecía ser una cirugía sencilla. A esta paciente, le sumamos una parturienta que se ha repensando el parto en casa, un señor que acaba de conocer a su hija cuyo caso llevan Jackson y Maggie (Kelly McCreary) y un niño adorable de 7 años que tiene un problema en la sangre y están atendiendo Jo y Karev (Justin Chambers).

Introducciones hechas, estamos en la mitad de temporada. Somos Shonda, ¿qué hacemos? Eso es, buscamos una catástrofe dramática que afecte al Grey Sloan Memorial Hospital. Descartados el accidente aéreo, bomba, secuestro, hombre armado, fuego… ¡Un ciberataque! Venga, que están de moda este año…

“¿Por qué se está muriendo todo el mundo?”. En un mundo en el que hemos cedido tanto protagonismo a la tecnología, un ciberataque nos deja en paños menores. Y en un hospital… Peor. Se pide un rescate millonario, y dinero hay gracias a “Aretha Franklin”, pero ¿y si pagar significa crear un precedente que comprometa a los pacientes de hospitales de medio mundo? Que no lo decimos nosotros, lo dice el FBI. Aunque al final, Bailey no puede más y llama a Jackson para que pague…

Como está fallando todo o casi todo, ahí que vemos a Webber – ignoremos que tanto Owen (Kevin McKidd) como April (Sarah Drew) han estado en zonas de guerra, tienen experiencia pero están en crisis – dándole unas lecciones “de la edad de piedra” a todos los presentes.

El hacker la ha liado, pero bien. Así que Jackson y Maggie se van en helicóptero con su paciente a otro hospital. Y así, Shonda aprovecha para intentar colarnos que son almas gemelas.  

No, gracias. Jaggie no. #nochemistry. Es Japril lo que queremos. Repite conmigo Shonda… Japril.  Encima, como es midseason, le añadimos unas turbulencias que hacen que el tubo de transfusión del paciente se suelte y ellos acaban llenos de sangre… y el paciente en apuros. Por otro lado, Mer tiene que improvisar en quirófano  porque no pueden acceder a las reservas de sangre. Tiene que abrir a la paciente…

Y sin medios. Pero es la ganadora del Harper Avery, bitches.  Así que se le ocurre que Glasses sea el donante porque, casualmente, tienen el mismo tipo sanguíneo.

No nos olvidemos de la parturienta, que con ayuda de Arizona (Jessica Capshaw) y Carina (Stefania Spampinato) consigue dar a luz. Y con la emoción del momento, esta le dice que lo de Owen era solo diversión y que echa de menos a la patinadora…

Y vamos al peor caso, el del niño que se está poniendo peor y no saben qué medicina darle para que se reponga. Karev manda a Jo a buscar al que atendió al niño la noche anterior y este le suplica casi que no le de heparina, o lo matará. Y Jo sale como alma que lleva al diablo (literal), escribiéndole a Alex que no le de heparina cuando se abren las puertas del ascensor…

Y se nos para el corazón a todos.

¡Es el maldito Paul! El ex marido abusador (el adorable Mr. Shue de ‘Glee’, Matthew Morrison) que ha debido averiguar por los papeles del divorcio dónde estaba Jo. Y se corta. Fin.  ¿¡FIN!? ¿Y ahora qué? ¿A qué terapeuta vamos? ¿Qué pasa entre estos dos? Porque las opciones son múltiples: la secuestra, le pega, Karev se lo carga, … ¿Y el pobre niño qué? Porque Karev está a milisegundos de darle la heparina, ¿o no es heparina lo que tiene en la jeringuilla?

¿Qué pensáis? ¿Creéis que podrían estar conectados el ciberataque con la llegada de Paul o es rizar el rizo? ¿Qué os ha parecido el cliffhanger? Os leemos en los comentarios. ¡Nos vemos en enero!

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