¿Por qué abandonamos series?

¿Por qué abandonamos series?

Es extraño para una seriéfila abandonar una serie que lleva siguiendo desde su comienzo, a la que le ha dedicado tiempo, teorías y memes, porque a pesar de que esa serie haya dejado de ser todo lo que fue en un principio, forma parte de ella. Así de profundos nos ponemos para reflexionar sobre lo que nos hace dejar de lado series que queremos mucho, pero ahora aunque nos haya costado, de lejos.

Personalmente no me ha pasado mucho, eso de abandonar series amadas. En parte es por lo del FOMO’, acrónimo súper ‘millennial’ de “Fear Of Missing Out” o miedo a perderte algo. Eso tengo yo, porque sigo viendo Pretty Little Liars por si acaso algún día pasa algo (ja ja) de lo que todo el mundo habla, para poder formar parte de la conversación. Ni siquiera es algo deliberado, simplemente llega un momento en el que sigues series que no te aportan tanto simplemente porque se ha convertido en un hábito.

La quinta temporada de Game of Thrones fue un horror, en mi opinión. Violaciones, abuso sin sentido, machismo, tramas mal enfocadas, capítulos aburridísimos… Sé que muchos estaréis en desacuerdo, pero para mí fue tan decepcionante que me pasé el año de espera hasta que se estrenó la sexta diciendo que «hasta aquí habíamos llegado». Con mucha fe en mi yo futuro, repetía sin cesar una lista de errores imperdonables que había cometido la serie, creyéndome Arya Stark o algo, que me impedían retomarla. Sin embargo, aquí estamos, habiendo visto cada uno de los diez capítulos de la pasada temporada al día y disfrutándolo como nunca.

Supongamos que ‘Game of Thrones’ es un ejemplo difícil en este caso, porque lo es. De todas las series que podrías dejar de seguir sin duda ésta es a la que más expuesta estamos. Aunque no veas la serie te comes cada ‘spoiler’ con patatas, vives cada ‘cliffhanger’ como si hubieras estado allí y te sabes más nombres de personajes que muchos fans. Es IMPOSIBLE evitar el FOMO con ‘GoT, sobre todo una vez has empezado la serie. Así que quitemos a la serie más universalmente anticipada de la ecuación y pensemos en el resto.

Ya ves, tía

¿Qué es el resto? Literalmente, cualquier cosa. ¿Cuáles son las razones básicas por las que abandonamos una serie? Aburrimiento, decepción, horario malo que simplemente complica las cosas… Y aún así, según mi experiencia y la de Recap Blog, ni siquiera todos elementos son definitivos. Llevo viendo ‘The Big Bang Theory’ desde que salió y no sabría explicar por qué sigo haciéndolo. Me aburre, me decepciona, y sin embargo siempre encuentro tiempo para verla. Ya lo he dicho antes, pero sigo viendo ‘PLL’, y cuando acaba cada capítulo suspiro y rezo un padre nuestro por esos cuarenta minutos perdidos de mi vida.

Lo siento Dylan

Sin embargo, este año dejé una de las series que me lleva acompañando los últimos años y a la cual le tengo muchísimo cariño: Teen Wolf. Desde el capítulo uno me enganché cual adolescente hormonal con la fiebre aún latente de ‘Crepúsculo’. ¿Hombres lobo teenagers adorables? ¿Serie sobrenatural donde los jóvenes no aparentan tener 45 años? Todo bien, correcto, y hecho a medida para mi. Este año ha sido complicado en mi relación con la Tele, porque no sólo he abandonado a los lobitos, sino también a ‘The 100’ y ‘Orphan Black. ¿Cómo es posible que haya dejado de ver estas series decentes y siga viendo a las Pequeñas Mentirosas vagar perdidas por el mundo?

Se supone que esto iba a ser un intento de reflexión sobre las razones por las cuales abandonamos algunas series que nos importaron mucho en algún momento y seguimos viendo otras que nos dan igual, pero es un fenómeno difícil de explicar. Podríamos decir que gracias a Netflix y sitios de streaming la forma en la que consumimos series con más emoción es en formato maratón, perdiendo algo de interés en esa semana entre capítulo y capítulo. A raíz de esta nueva manera de consumir, que llevamos haciéndolo desde el comienzo de la televisión por ordenador, es más fácil sacar un hueco del día a ver una serie que tenga poco que decir, que sea fácil de ver y que no ocupe más tiempo del necesario después.

Esto es contradictorio a todo lo que siento y seguramente sentís sobre las series, ¿no? Vemos series para involucrarnos en nuevos mundos y conocer nuevas historias, con la esperanza de que sea una experiencia inmersiva y memorable, pero a veces la anticipación a ello, lo contrario al FOMO, llamémoslo “miedo a que me guste demasiado” nos bloquea. ¿Cuántas veces habéis dicho eso de “Siempre he querido ver [inserte aquí mítica serie que tienes en tu radas ej. ‘Los Soprano’, ‘Six Feet Under’, ‘Mi Pequeño Pony’ etc] pero no encuentro el hueco”. Una de las razones por las que dejamos series es que sentimos que le dedicaríamos mucha energía y como seres increíblemente procrastinadores, no nos lo podemos permitir.

«¡¿Alguien sigue viendo nuestra serie?!»

¿Estáis de acuerdo? Quizás las series que yo he dejado se deben a factores que no he considerado. Quizás la velocidad del ritmo de ‘Orphan Black se me hace muy cuesta arriba, o quizás el ‘hype’ y los ‘spoilers’ de ‘The 100 me han quitado la ganas de continuar, pero lo que es cierto es que un día me di cuenta que no tenía demasiado interés en continuarlas, y el sólo hecho de intentarlo me parecía demasiado esfuerzo.

Me encantaría oír vuestras experiencias, a ver si llegamos a alguna conclusión. ¿Vosotros también seguís viendo series que no os aportan demasiado y otras que sabéis que os gustarán están sólo en televisores ajenos? ¿Sucumbís al ‘hype’ de las series de manera negativa o positiva? En mi caso con ‘GoT’ sucumbí viéndola, pero conozco a mucha gente que es decididamente ‘non-watcher’ por la misma razón. ¿Habéis conseguido retomar una serie dejada a la mitad? ¡Comentemos!

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