The Handmaid’s Tale 2×05: ‘I promise’

The Handmaid’s Tale 2×05: ‘I promise’

Otra semana más ‘The Handmaid’s Tale‘ nos deja absolutamente derrotados y exhaustos por la claridad con la que representan este futuro distópico en el que parece que nos adentramos en cada capítulo. Al menos esta semana tenemos algo que nos da esperanzas, en este “Seeds” al menos tenemos una promesa.

Después de tener la libertad tan cerca, el regreso de June (Elisabeth Moss) a casa de los Waterford le ha sumido en la más profunda de las depresiones hasta el punto de que tanto Nick (Max Minghella) como Serena (Yvonne Strahovski), e incluso tía Lydia (Ann Dowd), son conscientes del gran cambio que ha dado la chica. Ya no es esa rebelde que intentaba mantenerse firme en sus ideales a toda costa sino que parece que ha aprendido la lección. Durante todo el episodio vemos cómo claramente está teniendo problemas con su embarazo pero parece decidida a esconderlo el máximo tiempo posible para intentar perder al bebé y, tal vez, morir ella también.
En este episodio no vemos el pasado de la vida de nadie sino que volvemos a ver cómo van las cosas por las colonias y no se puede pensar en algo peor. “Venimos, trabajamos y morimos” dice Emily (Alexis Bledel), no existe la misericordia de Dios de la que habla Janine (Madeline Brewer) y somos testigos de la agonía de una mujer que lleva casi un año allí, que se ha enamorado de otra mujer con la que al final se casa para terminar, efectivamente, muriendo y siendo enterrada en un gran campo con otras compañeras sin ningún tipo de recuerdo.
Así de difícil es la vida en las colonias, una vida que no es vida y de la que no es posible escapar. Si pensábamos que Gilead era una pesadilla, las condiciones a las que se ven sometidas las “no mujeres” en las colonias son absolutamente inhumanas. Allí solo usan a las personas como maquinaria pesada y si se muere alguna mujer no tardarán en venir más para ocupar sus puestos.
Por si todo esto fuera poco tenemos que ver cómo casan a Nick con una jovencísima chica a la que no conoce hasta después del “Sí quiero” y que vivirá en el terreno de los Waterford, algo con lo que parece que June se empieza a romper. No es, sin embargo, hasta que la mujer acaba inconsciente en un charco de sangre y es el mismo Nick el que le encuentra, cuando se da cuenta de que la solución no es dejarse morir. Esperemos que la impresionante recuperación de June y esa promesa de no dejar a su bebé crecer allí nos vuelva a regalar imágenes de lucha y rebelión de las que tanto nos gustan.
Ha sido otro capítulo que deja pensando unos buenos minutos después de que se haya acabado. Qué terrible sería vivir en un mundo así, qué miedo ver a nuestro alrededor detalles como los que empezaron la dictadura en esta serie, qué terribles pueden ser a veces los seres humanos. Hemos visto dos bodas de las que no saldrán matrimonios felices y es que eso es algo que ni siquiera existe en Gilead. Desde luego, ‘The Handmaid’s Tale’ sigue siendo la ficción que todos necesitamos ver para ser capaces de luchar contra el sexismo y las injusticias en un mundo que todavía está en nuestras manos salvar. Ahora solo podemos esperar que se vuelvan a unir los rebeldes para derrocar al poder y que regresen todas las mujeres de las colonias y el país regrese a algo más cercano a la “normalidad”. A continuación os dejamos la promo del próximo episodio y os invitamos a comentar todas vuestras opiniones del capítulo de esta semana.

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