The Mindy Project 5×12: If I were a boy

The Mindy Project 5×12: If I were a boy

The Mindy Project’ vuelve al realismo mágico con uno de sus capítulos más críticos y de simplicidad cómica hasta la fecha. ¿Alguna vez os habíais preguntado cómo sería la vida para Mindy (Kaling) si en vez de una mujer de color fuera un hombre blanco?

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Mindy es una mujer compleja, y aunque llevamos conociéndola años nos sorprende con comentarios ignorantes u ofensivos cada semana – no es la mujer que escogerías para defender tus derechos de una manera profesional o con tacto. Pero esta semana nos muestra esa faceta suya que a veces sale a la luz, llena de empatía y fuerza. Si hay algo que sabemos a ciencia cierta es que cuando a Mindy se mete algo entre ceja y ceja, no hay nadie que pueda pararle.

Al no pasar a la segunda fase del proceso de selección para Jefa de Obstetricia Mindy empieza a darse cuenta de que ¡SORPRESA! Los hombres blancos son lo peor. Todo el capítulo está lleno de clichés que no por ello on menos efectivos: la pregunta de “¿podrás equilibrar el ser madre soltera con un trabajo de tanta responsabilidad?” o su fiel compañera “¿emocionalmente crees que estás preparada para el liderazgo?” son clave en la codificación del lenguaje usado para mujeres en el mundo profesional. Se crea una dialéctica única y discriminatoria que ya se había tocado con anterioridad en la serie pero no de una forma tan literal. No sólo se recalca el abuso de poder que existe frente a las trabajadoras femeninas, sino a las madres y en particular a las mujeres que no son blancas. El panel que escoge al futuro director/a es un grupo de hombres blancos (asumimos que heterosexuales) que antepone su visión frente a quién está mejor cualificado o la búsqueda de diversidad. Se arropan con la excusa de que “ya han tenido a una mujer negra” como directora, que además, WOW, era lesbiana, y ahora quieren seguir otro camino.

Es una realidad compleja y monumentalmente cierta y verla desde la perspectiva de un hombre blanco (Ryan Hansen) con alma/interior ‘Freaky Friday’ de una mujer india con mucho carácter es increíblemente esclarecedor. Hace poco salió un artículo de un hombre que sin querer empezó a usar en sus correos electrónicos profesionales la firma de una de sus compañeras, y se vio inmiscuido en las peores dos semanas de su vida laboral – nadie le hacía caso, le respondían mal o con tono paternalista y hacía que su trabajo fuera infinitamente más complicado. A su vez, su compañera utilizó la firma de él, viviendo durante un tiempo la fantástica vida de un hombre trabajando, siendo lo más productiva que había sido hasta la fecha. Esta situación se ve perfectamente reflejada en la trama de este capítulo – hasta que un hombre blanco no habla sobre la necesidad de diversidad nadie escucha, y aún así, no se hace nada al respecto.

Mindy se da cuenta (aunque sorprende que no lo supiera con anterioridad) que su trabajo no vale lo mismo que el de sus compañeros, y que las oportunidades para las mujeres, en especial las racializadas, son casi nulas. Es un momento de reflexión para ella pero debería haberlo sido también para los hombres que la rodean y propagan estos comportamientos. Es maravilloso que de esta revelación haya conseguido una nueva amiga, pero la discusión sobre el privilegio de los blancos debería continuar y esperamos que así sea.

¿Qué os ha parecido este surrealista capítulo? ¿Os parece tan importante como a nosotros? Comentemos.

PD: Kudos a Ryan Hansen, que consigue trasladar las expresiones, gestos y actitud de nuestra protagonista a un nuevo cuerpo de manera fantástica.

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