Game of Thrones 7×01: Desembarco de la Reina

Game of Thrones 7×01: Desembarco de la Reina

Ha vuelto. La séptima y última temporada de ‘Game of Thrones’ ha arrancado hace escasas horas en HBO (HBO España y Movistar + en nuestras tierras) con su ‘season premiere’, dando así lugar al inicio de la conclusión de la adaptación de Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin en televisión. Un último tramo que disfrutaremos a lo largo de los dos próximos veranos y que hoy empezamos a analizar. Comenzamos.

Los inicios de temporada de ‘Game of Thrones’, salvo ciertas excepciones, suelen estar cortados todos el mismo patrón. Una serie con un número tan amplio de personajes y una serie de situaciones que varían tanto con el paso de las temporadas exige una recapitulación encubierta al comienzo de cada campaña y un momento de pausa para situar las piezas de acuerdo a lo que se espera de ellas a lo largo de los siguientes episodios. En este caso, con una necesidad incrementada por el doble motivo de haber tenido una espera más larga de lo normal, al emitirse en verano en lugar de en primavera, y por estar ante una temporada final, no se nos ha presentado una excepción a la citada regla.

Lo que no ha eximido al primer episodio de esta séptima temporada de introducir sus propios avances en la trama. En algunos casos mínimos, como el hecho de que Bran Stark (Isaac Hempstead Wright) haya cruzado ya el Muro de vuelta de su entrenamiento por parte del Cuervo de Tres Ojos que terminó en tragedia para gran parte del grupo. En otros, como el de Sandor «El Perro» Clegane (Rory McCann), que como parte de la Hermandad Sin Estandartes ha visto que R’hllor les conmina a través del fuego a unirse a la lucha contra el ejército del Rey de la Noche, los Caminantes Blancos, bastante mayores. Al fin y al cabo, la canción es de hielo y fuego; si ellos se consideran los últimos fieles del Dios de la Luz en Poniente, estaban destinados a luchar contra las fuerzas del Otro. Va a estar interesante.

En lo que a los pesos pesados de la serie se refiere, se ha reservado el ‘cold opening’ de este primer episodio para Arya Stark (Maisie Williams), en el que masacra a todos los varones Frey como parte de su venganza por largo tiempo planeada utilizando las tácticas y los ardides de los Hombres Sin Rostro con los que se formó como asesina. Lo que por parte de los ‘showrunners’ de la serie es una declaración de intenciones, Arya ha estado en los márgenes de la serie hasta el momento pero de cara a su última temporada se va a convertir por fin en una pieza central de la serie. Tanto es así, que en una de esas escenas que utiliza la serie para generar una situación climática emocional de los personajes anónimos de Poniente, como es la de la patrulla Lannister descansando frente al fuego – con cameo musical de Ed Sheeran incluido – se nos da un mensaje directo de cual va a ser su papel en la temporada: matar a Cersei Lannister (Lena Headey).

La cuál ya es percibida como la villana oficial de la serie por la mayor parte de los espectadores, así es escrita de facto por sus guionistas, e incluso para su hermano Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau) que a pesar de haberle jurado amor incondicional ya es incapaz de justificar sus actos. No en vano, su próximo movimiento político será aliarse con Euron Greyjoy (Pilou Asbæk) para obtener el dominio marítimo con el que contrarrestar a todos los enemigos que les rodean, aunque no sabemos si esa petición de matrimonio por parte del capitán de la Flota del Hierro será finalmente ejecutada tras este rechazo inicial. Habría que apreciar que, en este sumergimiento total en la villanía de Cersei, hemos visto cómo el argumentario de esta y de su hermano Jaime a la hora de posicionarse en el curso de acción a seguir se ha invertido. Por primera vez hemos escuchado al propio Jaime mentar a sus hijos en común como razón (en este caso, ausencia de razón) para seguir peleando y a Cersei centrarse solo en ellos dos y nada más. No deja de ser curioso.

Como tampoco deja de serlo que a día de hoy la experimentada en política en el Norte sea la antaño frágil e ingenua Sansa Stark (Sophie Turner). Poco queda de aquella adolescente en favor de esta mujer, que incluso ya ve a su principal manipulador Petyr «Meñique» Baelish (Aidan Gillen) como lo que es y lo mantiene a una distancia de seguridad. Aún así, nos sigue chirriando que se oponga por decreto al buen instinto de Jon Nieve (Kit Harington) a la hora de manejar a las casas norteñas como buen Rey en el Norte que es. Él ya ha sido Comandante de la Guardia de la Noche y es a él a quien respetan los distintos nobles, esta disensión es un germen poco disimulado de un futuro conflicto a mayor escala por la sucesión en la casa Stark. Lo que no sabemos es cómo congeniará esto con la revelación de que Jon es también heredero de la casa Targaryen cuando se encuentre inevitablemente con la líder en solitario de la misma, la reina Daenerys (Emilia Clarke).

Personaje a la que se le ha reservado una escena de llegada a Rocadragón muda en su práctica totalidad. Solo ella pronuncia la manida frase «shall we begin?» al final del episodio, situándose detrás del mapa bélico como comandante en jefe de sus ejércitos que es. Personajes otrora locuaces como Tyrion Lannister (Peter Dinklage) o Lord Varys (Conleth Hill) no pronuncian palabra en el guión de este episodio en favor de reafirmar la autoridad de una Daenerys lista para tomar el mando de Poniente. Una decisión que se suma a otra de vestuario, en la que los vestidos de esta han dejado atrás el azul clásico con la que la hemos identificado las últimas temporadas en favor de uno con tonos negros mucho más cercano a los que ahora viste la reina Cersei, que también abandonara en su momento el rojo escarlata propio de su casa. Todo confluye temáticamente en un enfrentamiento total entre ambas.

Por ello solo nos queda destacar que, en esta primera mitad de la temporada que constará de siete episodios que veremos a lo largo de los dos próximos meses, se avecina un desarrollo muy importante de las tramas. Con Samwell Tarly (John Bradley) en la Ciudadela, en este primer episodio hemos descubierto que Rocadragón es más que el primer paso en una campaña de reconquista sino lo que unirá las empresas de Jon Nieve y Daenerys Targaryen, pero esa posición del personaje dará lugar a un número aún mayor de descubrimientos. De la misma forma, aún nos queda por descubrir la situación presente en Dorne con las Serpientes de Arena en el poder y los planes de Olenna Tyrell (Diana Rigg) en Altojardín para acabar con su enemiga declarada Cersei Lannister.

Esperemos que este primer episodio se una buena muestra de lo que debería ser una temporada impactante.

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