Game of Thrones 7×05: Expectación

Game of Thrones 7×05: Expectación

La séptima temporada de Juego de tronos se nos escapa entre los dedos y el capítulo de esta semana ha servido para ponernos los dientes largos respecto a lo que está por venir. Con sutiles revelaciones y detalles que nos exigen estar atentos, este quinto capítulo nos hace desear que llegue ya el de la semana que viene.

El cuarto episodio ha servido como muestra de habilidad técnica y espectáculo visual. En este quinto capítulo nos dejan respirar en este sentido (no todo van a ser épicas batallas) y, como contrapunto, nos ofrecen información

Desembarco del Rey

Retomemos la historia donde la habíamos dejado: Jaime (Nikolaj Coster-Waldau), por si alguien lo dudaba, está vivito y coleando; y lo suficientemente despierto como para darse cuenta de la superioridad de Daenerys (Emilia Clarke) en el campo de batalla. Su enemiga tiene todos los elementos necesarios para ganar la guerra, y Cersei (Lena Headey) debería tener esta información.

Tyrion (Peter Dinklage), que quiere ayudar a Jon (Kit Harrington) en su lucha contra los caminantes blancos, se ofrece voluntario para reunirse con Jaime en Desembarco del Rey, con todo lo que eso supone, y que Jaime sea el que interceda entre su bando y el de Cersei para apoyar la lucha contra los muertos vivientes. El esperado reecuentro tiene lugar y, tras un pequeño momento incómodo entre hermanos (lo típico, «mataste a papá»), Jaime acude a Cersei para comentarle las novedades.

La hermanísima está de vuelta de todo y le dice a Jaime que ya sabe que se ha reunido con Tyrion. Ah, eso, y que va a ser papá otra vez. Jaime, tan perplejo como nosotros, le pregunta a quién señalará como padre, y ella le dice que dirá la verdad, el bebé que espera es suyo, de su hermano. ¿Preparados para darle la bienvenida al nuevo retoño a la casa de los Lannister?

Rocadragón

Tras su indiscutible victoria ante la casa Lannister, Daenerys da a sus enemigos la opción de unirse a ella o morir. El padre y hermano de Sam (John Bradley) deciden no comprometer su lealtad a Cersei a pesar de la amenaza de la Targaryen y el resultado… digamos que incluye un dracarys y un Tyrion preocupado por las formas de su reina.

De vuelta en casa, Drogon y Jon Snow comparten un momento íntimo que hace que Daenerys parpadee asombrada y melosa a partes iguales (por supuesto, ella todavía no sabe que Jon es su sobrino, ergo un Targaryen de pura cepa; ergo tiene sangre de dragón). Jon reivindica su status como rey y le dice que se vuelve al norte. El plan incluye capturar a un caminante blanco para llevarlo ante Cersei y demostrar a los Siete Reinos que la historia de los asesinos zombies es real.

Otro gran reencuentro producido en este episodio es el de Khaleesi con Jorah (Iain Glen), totalmente recuperado. Mormont decide unirse a la causa de Jon Snow y se dirige al norte con él para dar captura a un caminante blanco.

Invernalia

A Sansa (Sophie Turner) se le acumulan los problemas. Los señores de Invernalia siguen protestando la decisión de su rey de marcharse y a ella le toca apaciguar las aguas; pero Arya (Maisie Williams) no está del todo convencida de la postura de su hermana y no tarda en hacérselo saber. Le recrimina su pasividad ante los ataques a Jon, a lo que Sansa replica que es la mejor forma de mantener las alianzas y el apoyo de los ciudadanos del norte.

Arya también tiene sus ojos puestos en Meñique (Aidan Gillen), a quien vigila muy de cerca. La pequeña de los Stark entra en los aposentos de Petyr para buscar una pequeña nota que le ha sido entregada y encuentra la misiva que Sansa había enviado a Robb pidiendo que se aliase con la casa Lannister. Recordemos que esta carta fue enviada por Sansa hace muchas lunas al ser condenado su padre por traición y bajo la presión de Cersei. Arya se va de la habitación de Meñique sin hacer ruido pero éste la está vigilando desde el fondo del pasillo.

Ciudadela

Sam está un pelín cansado de que los maestres no le hagan ni caso. Tras una reunión en la que los sabios valoran la legitimidad de una carta de la casa Stark en la que se habla del gran ejército de caminantes blancos, Sam está estudiando mientras Gilli (Hannah Murray) le recita datos curiosos. Harto de tantos datos sin relevancia, decide coger unos cuantos libros y pergaminos y ser uno de los hombres que hacen grandes cosas en vez de leer sobre éstos. Huye de la Ciudadela con Gilly y su hijo, y solo podemos esperar grandes cosas de Samwell Tarly (quien, por cierto, todavía no sabe nada de las muertes de su hermano y su padre).

Lo más importante de esta trama ha sido, precisamente, una de las «curiosidades» que Gilly lee en voz alta. Primero le pregunta a Sam qué es una anulación para después contar que el príncipe «Raggar» pidió una anulación de matrimonio para casarse con su segunda esposa en Dorne. Sam responde alterado justo antes de recoger sus cosas, sin darle más importancia al asunto.

El caso es que es probable que se trate de Rhaegar, el hermano mayor de Daenerys, y que el matrimonio del que se habla en el diario que lee Gilly sea el que contrajo con Lyanna Stark, hermana de Ned (por si hay algún despistado leyendo, Rhaegar y Lyanna son los padres de Jon). Esto significaría que Jon no es un bastardo desde ninguna perspectiva, y que él es el legítimo heredero al Trono de Hierro. Las cosas se ponen (más) interesantes…

El Muro

Algunos seguidores han señalado lo rápido que viajan ahora nuestros protagonistas; y la llegada de Jon al Muro desde Rocadragón ha despertado estos comentarios de nuevo. El hecho de que no nos muestren el proceso del viaje no significa que los viajes se hayan acelerado, sino que en lugar de poner más énfasis en los viajes, asumimos que hay un lapso de tiempo que desconocemos entre que Jon sale de Rocadragón y llega al Muro que deciden no mostrarnos (elipsis). Puede ser de una semana o un mes, que no lo veamos no implica que el tiempo de viaje sea más corto.

Y en el Muro es donde empieza lo que se puede prever como la preparación a la que esperamos sea otra gran batalla de la temporada y de la serie: el enfrentamiento con los caminantes blancos. Al grupo de Jon se une el bastardo de Robert Baratheon, que Davos ha «rescatado» de Desembarco del Rey. Tras una tensa escena en la celda, la Hermandad sin Estandartes (con Clegane entre ellos) también parte hacia el secuestro del caminante, formando un equipo que pocos creíamos posible. Muchos dejan atrás sus diferencias y venganzas personales por el interés común. ¿Podemos esperar una gran batalla entre vivos y muertos, o será un encuentro anecdótico que resolverán en 10 minutos?

Tal y como nos han mostrado otros años, podemos esperar algo gigantesco en el penúltimo capítulo de la temporada (es decir, en el siguiente episodio, 7×06) y sería coherente que el punto más álgido sea para la gran lucha contra los caminantes blancos y se deje la estrategia de la guerra en Poniente, el «juego de tronos» final, para la octava temporada. Aún así, Jon & co. no tienen el ejército necesario para vencer a los caminantes blancos… ¿Serán derrotados? ¿Dejarán la gran batalla para el final de temporada? ¿Tendrán que resolverlo en la próxima temporada? Solo podemos hacer dos cosas: conjeturar y esperar.

¿Qué te ha parecido a ti? ¿Qué crees que podemos esperar de los dos episodios restantes?

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Elisa
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