Mitad de la 4ª temporada de Masters of Sex

Mitad de la 4ª temporada de Masters of Sex

Tras seis capítulos, es hora de hacer balance y ver qué tal está yendo la cuarta temporada de ‘Masters of Sex’. ¿Han aprendido de sus errores?  ¡Hablemos de lo que está pasando en la serie ahora que ya tenemos un buen número de episodios que debatir!spoiler-alert

Creo que he vuelto a recuperar la fe en esta serie. Tras la anterior temporada, no es que tuviera especialmente ganas de ver cómo seguía la cosa, pero ahora no me arrepiento para nada de haber continuado con la ficción. Todos los personajes han sufrido un cambio notable desde que los despedimos el año pasado y Dios sabe que este cambio es muy bien recibido.

Empecemos con Bill Masters (Michael Sheen), a quien ya habíamos visto evolucionar durante la tercera entrega, pero que culmina en la presente pareciendo otra persona. Le vimos tocar fondo al empezar la temporada, pero ha sabido recuperarse y ha apartado todo ese dolor, ha renacido y está mejor que nunca. Todo lo que ha tenido que hacer ha sido aceptar que Virginia (Lizzie Caplan) nunca le querría, y una vez hecho eso ha salido adelante.

Curioso es que no aceptó esto hasta que supo que Virginia le había mentido acerca de su matrimonio con Dan (Josh Charles), quizá al descubrir que ella era capaz de inventarse una relación inexistente con tal de mantenerlo alejado. ¿Es esto lo que Johnson hacía? ¿O le daba vergüenza aceptar que había hecho mal eligiendo a ese hombre? Ahora es ella la que persigue al doctor en busca de una reconciliación que él rechaza, puesto que le costó demasiado trabajo desengancharse de ella como para volver así de fácil a sus redes.

Bill cree que Virginia solo le quiere porque no le puede tener, porque ya no le hace caso. ¿Es así? Probablemente no, probablemente Virginia solo tardó demasiado en darse cuenta de lo que sentía, y ahora lo está pagando.

Esta temporada, Johnson ha sustituido a Masters como ese personaje odioso que protagoniza la serie. La hemos visto hacer cosas que jamás esperaríamos de ella, porque está muy perdida. Intenta aparentar que sigue siendo la misma, que sigue teniendo fuerza, que puede arreglar el desastre que es su vida. Pero no puede arreglarlo sin Bill, igual que ella le «arregló» a él.

Mientras, Bill encuentra consuelo en los brazos de Libby (Caitlin FitzGerald) que ha terminado por consagrarse y ser uno de los mejores personajes de la serie. La ex mujer de Masters ha descubierto la vida a estas alturas y está dispuesta a disfrutar cada segundo de ella. Marihuana, sexo oral, nudismo…todas esas experiencias que nunca tuvo por ser demasiado recatada, por querer ser la esposa perfecta para alguien que no la merecía.

La temporada introduce a dos nuevos doctores en la consulta que además son pareja, y, para más inri, swingers. No solo eso, sino que el marido solo lo acepta porque es la única manera de estar con ella.  Sin bien el matrimonio al principio parecía sospechoso, ahora simplemente vemos a un pobre diablo que no sabe qué hacer con su mujer porque no es capaz de contarle cómo se siente. Aún así, da la sensación de que solo han sido incorporados para separar a Masters y Johnson y que cada uno tenga una nueva pareja del sexo opuesto con la que buscar confrontamiento entre los protagonistas. Virginia y Nancy (Betty Gilpin) ya han tenido sus encontronazos, veamos si quedan más…

Finalmente, Bill se declaró culpable en el juicio por ¿desviamiento sexual? para proteger, sobretodo, a Virginia y a Libby. Un acto noble que, aparentemente, no ha terminado con su reputación gracias al brillante discurso que dio en privado al juez y que más tarde repitió a la prensa, tras la negativa del juez a dejarle hablar. Con este discurso han sembrado la duda en un paciente de si su «desviación sexual» podría ser cambiada para ser normal. La serie nos plantea el adoctrinamiento de un homosexual para que pueda ser hetero y así feliz, ya que es incapaz de aceptarse a sí mismo.

Junto con esto, los fetiches y el sadomasoquismo la temporada ha tocado temas bastante tabú en la sociedad, sobretodo en aquella época, de una manera impecable. Pero lo que más ha dolido ha sido ver como Betty (Annaleigh Ashford) perdía toda su vida en unos segundos.

El final del sexto episodio nos deja el corazón roto, con la muerte de Helen (Sarah Silverman) y la imposibilidad de Betty de quedarse con su hijo simplemente por ser homosexual. No tiene ningún derecho sobre su bebé y es probable que jamás le vea. Es un momento devastador, y se suma a otras grandes escenas de la temporada como la conversación de Virginia con Art.

En general la temporada está siendo soberbia y no decepciona en absoluto. Ha mejorado muchísimo respecto a la anterior, de eso no hay duda. Ahora queda ver qué tal acaba.

¿Os ha gustado lo que hemos visto hasta ahora? ¿Creéis que Bill volverá a caer en los brazos de Virginia? ¿Qué pasará ahora con Betty?

 

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