Shadowhunters 2×19: Hasta luego, Mari Carmen

Shadowhunters 2×19: Hasta luego, Mari Carmen

Mientras, por un lado, Valentine y Sebastian no cejan en su empeño de hallar el Espejo Mortal, la Reina Seelie parece obstinada en cambiar la situación mediante una guerra provocada. ¿Estamos ante el clímax de temporada?

Si la semana pasada comentamos que los episodios finales tendrían lugar en Idris, parece que por el momento tendremos que esperar. La lógica dictaba, al menos a juzgar por la saga literaria, que el enfrentamiento final tuviera lugar allí, mientras los cazadores de sombras defendían la ciudad del ataque inminente de Valentine (Alan Van Sprang) y su hijo. Sin embargo, han optado por otros derroteros.

Por un lado, tenemos a los subterráneos, que tienen sus propios problemas, ya que algunos de ellos, principalmente Magnus (Harry Shum Jr.), cada vez se muestran más inclinados a apoyar la decisión de la Reina Seelie (Sarah Hyland) si realmente las cosas quieren cambiar. Es sabido que la relación entre la Clave y el mundo subterráneo (vampiros, hadas, lobos…) es bastante tirante y en ocasiones estos últimos se sienten desprotegidos ya que la organización de cazadores de sombras, pese a prometer mediante los llamados Acuerdos que protegerán y defenderán los intereses del submundo, siempre dan prioridad a los suyos, algo que por otra parte es comprensible. Estas tiranteces son las que provocan que cierto sector de la población subterránea ande un poco quemada ya del tema y decidan tomarse la justicia por su mano. Es uno de los temas más interesantes tratados en la saga y esperemos que la serie siga explorando la diverdad y disparidad de opiniones entre estos dos bandos para encontrar terreno común.

Ahora sabemos que han estado en Japón de parejita (buscad ‘purikura’ en Google)

Dato curioso: la bruja con la que habla Magnus, Catarina (Sophia Walker), es un personaje presente en los libros, una de las más poderosas en su clan, y que también es enfermera. Además, es también profesora en la academia de cazadores de sombras. Pero esto… mejor descubridlo vosotros mismos.

Y tras esta pequeña lección de historia del mundillo, volvamos a la serie. A pesar de que Magnus ya parece totalmente “comprado” por la Reina, Luke (Isaiah Mustafa) y Raphael (David Castro) albergan aún ciertas dudas con respecto a sus intenciones. Bien es cierto que las hadas no pueden mentir, pero sí son más que hábiles en retorcer las palabras todo lo posible para que sus intenciones se cumplan. Sin embargo, por fortuna Simon (Alberto Rosende), tras esa divertida escena en la que hablaba con el riachuelo invocando a la Reina, parece que no va a pasar por el aro y le da con un “zas, en toda la boca” a Su Majestad.

Previously on The Walking Dead…

En el otro lado, tenemos a Valentine y Sebastian (Will Tudor), que siguen con sus planes de reunir los tres Instrumentos Mortales. Han logrado capturar a un brujo para que logre abrirles un Portal a Idris ya que, gracias al contacto que tenía Valentine allí (por cierto, ¿quién demonios es? Estoy confuso), se han enterado de que el Espejo se halla en el Lago Lyn. Pero parece que el Instituto se ha adelantado, bloqueando el acceso a Portales e impidiendo, o al menos retrasando, la llegada de estos dos villanos a Idris. Pero, hey, qué mejor lugar que un cementerio para convertir en renegados a una serie de humanos de luto y así lograr que ataquen a Jace (Dominic Sherwood), Clary (Katherine McNamara), Alec (Matthew Daddario) e Isabelle (Emeraude Toubia).

Por cierto, por si alguien se lo preguntaba o le chocó ver que la gente presente en el parque ni se inmutaba al ver un tipo con una espada enorme a su espalda o lobos corriendo a plena luz del día, la explicación es la siguiente: respecto a lo primero, los objetos o personas se pueden ocultar mediante algo llamado “glamour”, un don que poseen los cazadores de sombras. Respecto a lo segundo, quiero pensar que estaban suficientemente lejos o que los mundanos no podían ver a ninguno de los que estaba presente en el combate, ¿quizá también ocultos por algún glamour?, solo así tiene cierta lógica.

El episodio nos ha dejado con un entretenido combate entre “hermanos” en un puente sobre el río (ya se sabe que todos los combates trágicos y épicos han de ser en esta clase de lugares), en el que, pese a que Jace parece haber sido derrotado, la llegada magistral de Isabelle salva el día, con postureo de látigo cepa incluido. Espero, y deseo, y rezo a todos los ángeles, para que este no sea el fin de Sebastian en la serie, porque francamente es el villano y personaje más interesante que hay en la serie, y desde luego como actor no tiene desperdicio. Eso sí, los lectores de los libros quizá hubiéramos esperado que no perdiera tan rápido la calma. No es propio de él. Es un villano retorcido, que manipula a la gente con labia y juega con todos. Hubiera sido idóneo que eso se explotara más en televisión.

Bien podríamos estar ante un anuncio de KH7

Y por cierto, muy buen detalle a favor. ¿Os habéis fijado en el contraste entre la conversación que mantienen Isabelle y Clary y, en oposición, la de Alec y Jace, acerca del momento ‘awkward’ que vivieron Clary y Jace cuando ella le otorgó la habilidad de detectar a Jonathan mediante runas? Un gran reflejo de lo que realmente representa el vínculo parabatai.

“Nah, me la suda, tío, dramas cero, siempre smile.”

En cualquier caso, el episodio nos deja con una Maya (Alisha Wainwright) en la Corte Seelie desorientada (a saber qué planes tienen para ella) y un encuentro nocturno entre la Reina y Valentine, que parece tener un plan lo suficientemente interesante para convencerla y unirse a él. O no. ¡Lo sabremos en la Season Finale la semana que viene!

 

1 comment
Yer
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  • Marta Lilian Araujo Echeverria

    Muy buen episodio, creo que de la temporada pasada esta serie ha mejorado bastante y estoy ansiosa de ver el final de temporada, lo único que me terminan debiendo escenas de Raphael, ese vampiro tiene mucho para dar y lo han dejado a un lado casi toda la temporada