The Handmaid’s Tale 2×08: Hasta lo imposible es posible

Poco a poco nos acercamos al final de temporada y se nota cómo las tramas nos van conduciendo suavemente por las historias que nos quieren contar y cómo siempre consiguen dejarnos esa sensación de desazón al terminar un capítulo, aunque siempre puede haber algo de esperanza. Comentemos este “Smart Power“, con spoilers, a continuación.

Esta semana el grueso del capítulo nos lleva lejos de Gilead, a Toronto, a donde viajan los Waterford acompañados por Nick (Max Minghella) para tratar asuntos con el país vecino y donde se producirá el encuentro entre estos y parte de la vida anterior de June (Elisabeth Moss), ya que “coinciden” con Luke (O-T Fagbenle) y Moira (Samira Wiley). Mientras tanto June se queda en casa preocupada por la noticia de que deberá irse de la casa en cuanto dé a luz a su bebé y decide buscarle madrinas que le protejan de la horrible familia que le acogerá.
No hay ni un segundo de respiro en este capítulo que nos hace pasar por todas las emociones posibles y es que salir de Gilead con Serena (Yvonne Strahovski) nos da una nueva perspectiva, una nostalgia de lo que se ha perdido. El simple hecho de pasear por las calles de un país libre, de ver mujeres charlando a la salida del trabajo o parejas besándose sin miedo nos muestra, sin dudas, qué siente la mujer sin necesidad de una sola palabra, únicamente con las expresiones de una Strahovski que se está ganando a pulso todos los premios posibles en esta temporada. La mujer incluso conoce a alguien que le ofrece ayuda para escapar y, aunque de momento parece que ha desechado esa idea, es posible que no olvide esa posibilidad.
El momento de mayor tensión sin duda es el encuentro de Luke con los Waterford, cuando le hace saber al matrimonio que su “criada” es su esposa y que lo que hacen no está bien. Este suceso, por supuesto, afecta mucho más a la mujer, que llevamos viendo toda la temporada que tiene dudas, que al hombre, inmerso en su propia espiral de poder y crueldad. Pero si eso es conmovedor, la mirada de Nick hacia el marido de la mujer que ama ya ha conseguido rompernos por completo y qué delicia de escena nos han regalado ambos en el bar. Ver los dos mundos tan cerca nos hace sentir también a June más próxima a su libertad, para lo que han ayudado las cartas que finalmente Nick le ha entregado a Luke y este ha subido a Internet.
Es muy frustrante pensar cómo el resto de países, como los mismos ciudadanos de Estados Unidos, no pudieron y no pueden hacer nada para destruir Gilead y es en estos episodios en los que esa sensación se siente más intensamente. Tanto o más como siente June las noticias de Nick sobre Luke y la huida de Moira, que no son sino un soplo de aire fresco que promete volver a hacernos soñar con una huida exitosa de la mujer. ¿A vosotros qué os ha parecido el episodio? ¿También se os ha olvidado respirar en algún momento? ¿Creéis que la liberación de June, si no de Gilead, está más cerca después de lo que ha pasado en este episodio? Esperamos todas vuestras impresiones a continuación, pero no olvidéis ver antes la promo del próximo episodio.

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