The Flash 4×13: La gran meta-evasión

The Flash 4×13: La gran meta-evasión

Todas las tramas de pasados episodios de The Flash se han entremezclado sutilmente en este capítulo, uno de los mejores que nos ha ofrecido esta temporada, exceptuando un detalle…

Parece claro que Ralph Dibny (Hartley Sawyer) es un personaje al que queda mucho por contar. Esta semana hemos podido conocer algunas de sus inseguridades, y entender gran parte de su forma de ser actual, propiciada por un pasado en el que sus cuestionables amigos le daban de lado a la mínima. Esto choca en su mente con la presión que le meten Cisco (Carlos Valdes) y Caitlyn (Danielle Panabaker) al conocer su nuevo, e inesperado y tangencialmente oportuno poder, que consiste en ser capaz de cambiar su aspecto físico por el de cualquier persona que vea o conozca. Seguramente esto nos dará muchos buenos momentos en el futuro, a mayores de lo que ya nos ha aportado.

Qué puede salir mal cuando el plan maestro consiste en aprovechar la nueva cualidad de Ralph para hacerse pasar por el traficante de meta-humanos y retrasar el intercambio. Nuevamente entra en escena Amunet (Katee Sackhoff), uno de los villanos más carismáticos que nos ha aportado esta temporada, y a la que deseamos seguir viendo en pantalla. Pero claro, evidentemente todo sale fatal, provocando que resurjan las dudas e inseguridades de nuestro Ralph. ¿Y quién acude para darle una buena charla motivadora? Pues Killer Frost, que con tan solo unos segundos maravillosos en pantalla nos demuestra lo grande que es y lo bien que conoce pese a todo a Ralph, y es que en el fondo ambos han pasado por lo mismo. La decisión de la serie de jugar con la dualidad Frost-Snow está resultando de lo más acertada.

Por su parte, nuestro Barry (Grant Gustin), haciendo uso de un experimento que, no nos engañemos, probablemente haya visto en ‘El Hormiguero’, logra rescatar a todos sus compañeros prisioneros e intentan escapar de prisión, dando lugar a interesantes dinámicas y conversaciones, pese a su brevedad. La conclusión de esta trama ha resultado algo decepcionante, pero entraremos en detalles de esto posteriormente.

Seguimos sin entender del todo el plan de DeVoe (Kendrick Sampson), que cada vez parece distanciarse más de su propia esposa, obrando por libre y sin hacerla del todo partícipe de su proceso mental, algo que está calando en ella que empieza a desconfiar. Pero claro, él es consciente de ello y no duda en hacer uso de las “lágrimas” para someterla de nuevo. Aish… pobrecilla, está claro que a este pobre mujer todavía le tocará sufrir un poco más, pero nos está encantando su personaje.

Pasemos ahora a la decepcionante conclusión del episodio, y es que la forma de sacar a Barry de prisión ha sido, por decirlo de manera rápida, una mierda. El hecho de tener al héroe principal encarcelado durante algunos episodios ha beneficiado a la serie en muchos sentidos: permitiendo explorar más a los personajes secundarios y nuevos (Ralph, Cecile…), viendo más en acción a Cisco y Frost, y de paso investigando sobre el pasado del padre de Barry dentro de las interesantes tramas de prisión. Ahora, liberándolo tras apenas 3 episodios, volvemos a las rutinas habituales de la serie. Algunos esperábamos una forma más épica y trabajada de sacarlo de ahí, no recurriendo a un engaño que, por otro lado, resulta poco creíble y menos que un juez dicte sentencia tan repentinamente y sin apenas contraponer nuevamente los hechos. Ha sido una forma tonta de cargarse un episodio que, en muchos otros sentidos, ha sido muy grande.

Os toca a vosotros contarnos vuestras impresiones… ¿qué os ha parecido? ¿Esperabais que sacaran tan pronto a Barry? ¿Qué pensáis de la meta-evasión?

Yer
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